En plena vorágine de agosto con sorteos extraordinarios por el verano, premios millonarios en las diferentes apuestas del Estado… y la campaña de la lotería de Navidad con la mayor actividad por el interés de los turistas por hacerse con algún décimo del lugar en el que han disfrutado del descanso, surge la pregunta de si realmente una administración de lotería es rentable.
Inicialmente se piensa que sí lo son. Pero lo cierto es que no siempre. Al menos así se desprende del análisis realizado por la Agrupación Nacional de Asociaciones Provinciales de Administradores de Loterías (Anapal) del que se desprende que existe una relación directa entre rentabilidad y población de la localidad en la que se localiza la administración de loterías.
Dentro de Aragón, la provincia de Zaragoza es la que concentra el mayor número de administraciones de lotería rentables. Sin embargo, hay un 11% que no son rentables. Esto se debe a la dependencia de una población reducida, lo que dificulta alcanzar el umbral de rentabilidad y que lograr este objetivo sea un desafío constante.
La viabilidad de estas administraciones situadas en la España Vaciada depende de alcanzar unas ventas que, como mínimo, tienen que ser de 62.000 euros al mes entre los diferentes productos de Loterías del Estado. Esta cantidad permitiría hacer frente al sueldo mínimo y la cobertura de gastos fijos del negocio como una nómina, una cuota de autónomo, alquiler de local y pago de los servicios básicos de agua, luz y telecomunicaciones.
Conseguir esta cantidad de 62.000 euros supone que, por ejemplo, en un municipio de 2.000 habitantes, cada vecino tendría que invertir 31 euros al mes de media en estos juegos. Una situación que no es la habitual.
Esta situación no sólo se produce en la provincia de Zaragoza. También se observa en Huesca y en Teruel, además en mayor medida. Es el caso de la provincia turolense que, dentro de Aragón, registra el mayor porcentaje de administraciones de loterías que han dejado de ser rentables. En concreto, el 30%. Y la realidad es la misma: están situadas en núcleos poblacionales con pocos habitantes.
Y, ¿qué sucede en el caso de la provincia de Huesca? Se encuentra en una posición intermedia entre Zaragoza y Teruel. En este caso, el 22% de las administraciones de lotería del territorio oscense no son rentables.
Un motivo por el que desde Anapal se pide un cambio del modelo económico que emplea la Sociedad Loterías y Apuestas del Estado (Selae) para gestionar su red de ventas y que tiene más de 20 años de antigüedad en toda España, donde se calcula que el 44% de las 4.200 administraciones de lotería no crecen o están en riesgo, sumando 1.800 loteros. Un total de 630 administraciones están en la España Vaciada, presentando el mayor riesgo inminente.
En este período, se han incrementado los tipos de juegos y días de sorteo, aparte de aumentar los trámites administrativos y de seguridad y exigirle al lotero una liquidez mínima y adelantar pagos, sin que se haya cambiado el modelo de gestión, lo que ha contribuido también a abrir una brecha. Esta situación ha llevado a que Anapal haya roto relaciones con Seale.