Esta semana empezó con un sentimiento muy negativo en los mercados, a medida que los inversores dieron crédito a un informe de la casa de análisis Citrini Research, que planteaba un escenario apocalíptico para la economía y los mercados financieros por el auge de la inteligencia artificial. Pero, después del susto inicial de los inversores, el temor se ha ido diluyendo con el paso de los días, y Wall Street ha recuperado las pérdidas que sufrió en el arranque de la semana. El giro optimista en el sentimiento de mercado no ha sido irracional: tras la publicación del informe apocalíptico, muchos analistas de peso han dado su opinión al respecto, y defienden que la fotografía que ha planteado el análisis de Citrini es extremadamente pesimista y poco probable. Si bien habrá disrupción, los mercados ahora parecen respirar aliviados y compran que será un proceso ordenado, y con consecuencias muy positivas para la economía y el crecimiento a largo plazo.
Los comentarios a favor de un impacto beneficioso por parte de la IA se han sucedido en los últimos días. Si bien el informe de Citrini planteaba un escenario posible, que no una previsión, en el que el desempleo podría aumentar mucho, hundir los mercados financieros y crear una espiral que se retroalimenta de inversión en IA, despidos, caída de la demanda, y así sucesivamente, ahora los analistas niegan este ciclo e incluso lo están tachando de “ciencia ficción”.
Con el paso de los días, los analistas han puesto en duda este escenario apocalíptico, que, ya desde su publicación, Citrini Research insistía en que no se trata de una previsión, sino de una teoría de un escenario posible, lo cual reducía su certeza sobre la posibilidad de que termine produciéndose. Además, esta semana los inversores también parecen haberse visto animados por el anuncio de Anthropic de que está planeando ampliar sus colaboraciones con empresas del sector tecnológico. Esta compañía, que desarrolla aplicaciones de IA, también ha creado temor en los mercados recientemente por la posibilidad de que su tecnología deje fuera de juego a las empresas que venden software como servicio, y el último anuncio ha aliviado los peores temores de los inversores en este tipo de compañías.
Los argumentos en contra del escenario apocalíptico
La tesis que plantea un escenario nefasto para la economía por el auge de la inteligencia artificial se ha encontrado esta semana con un abanico de argumentos en contra, que niegan el peligro extremo que plantea esta propuesta. El anuncio de Anthropic ha ayudado a calmar los ánimos, pero también la ola de comentarios por parte de analistas que defienden, no sólo que la IA no vaya a ser una tecnología negativa para el crecimiento y el empleo, sino que probablemente será un elemento con un impacto neto muy positivo a futuro, un nuevo avance tecnológico como los que, en el pasado, contribuyeron a crear un impulso económico de largo plazo.
Citadel Securities explica cómo, hasta la fecha, no se ha producido una disrupción negativa en el empleo por parte de la inteligencia artificial, y destaca, por ejemplo, cómo la demanda de ingenieros especializados en desarrollo de software continúa creciendo en los últimos meses, además de otro tipo de trabajos, como en la construcción, impulsados por los nuevos centros de datos que se están levantando para sostener a la IA.
Frank Flight, estratega macro de la firma, traza un paralelismo entre la IA y la aparición de aplicaciones en el pasado como Microsoft Office: “Parece más probable que la IA sea un complemento. Para poner este debate en contexto, uno puede preguntarse, ¿cuál fue la consecuencia de Microsoft Office? ¿Un complemento, o un sustituto de los trabajadores de oficina?”, explica Flight.
Los argumentos de Citadel encajan con la tesis que han esgrimidos muchos expertos en los últimos años sobre el potencial de la IA de crear nuevos puestos de trabajo, aunque sea cierto que haya una disrupción que elimine otros. La previsión es que, como ha ocurrido en pasadas revoluciones tecnológicas, se produzca una transformación en el mercado laboral, de forma paulatina, pero no un colapso del empleo como plantea Citrini en su escenario apocalíptico.
Clare Pleydell-Bouverie, directora del equipo de innovación de Liontrust, defiende esta posibilidad: “En Silicon Valley, ahora mismo, ahora hay nuevos trabajos que no existían hace apenas dos años. Ingenieros de instrucciones para la IA, expertos de optimización de conclusiones… Así, creemos que habrá también algunas buenas noticias en este sentido”, explica Pleydell-Bouverie.
Por su parte, Evercore recalca que, uno de los problemas que encuentra en el escenario que plantea Citrini es que no tiene en cuenta que la interacción humana va a ser crítica en muchos trabajos, además de otros límites con los que se va a encontrar la IA en el futuro, como el gran consumo energético que necesita para su funcionamiento. “Incluso si la tecnología y la microeconomía evolucionase acorde con este escenario, es muy poco probable que la macro encaje, ya que necesita que se produzcan una serie extrema e improbable de condiciones”, explica Kirshna Guha, directora de estrategia de bancos centrales de la firma, en declaraciones a la agencia Bloomberg.
La gestora Fidelity, en boca de su responsable global de macro, Salman Ahmed, incluye un argumento que está relacionado con la solución a las crisis que se han visto en los últimos años. Si durante la pandemia los gobiernos salieron al rescate de la economía para paralizar el impacto negativo de los confinamientos, ahora parece poco probable que se permitiese un hundimiento económico por el desarrollo de una nueva tecnología. A juicio de Ahmed, “los políticos no son estúpidos y, al final, el desempleo es importante para la política”, explica. “Si hay un avance tecnológico que puede hacer de todo, ¿quién va a pagar impuestos? ¿Lo harán los robots?”, se pregunta Ahmed.
Jim Reid, responsable mundial de análisis macroeconómico y estrategia temática del banco alemán Deutsche Bank, considera que, en los argumentos del informe de Citrini, se percibe “un componente que se apoya mucho en emociones, y no tanto en pruebas concretas. Esto no quiere decir que sea incorrecto”, confirma, pero plantea dudas sobre el escenario general, un escenario que, de nuevo ni siquiera es una predicción por parte de la firma de analistas, si no una teoría al aire que podría ocurrir, como tantas otras alternativas.
El informe de Citrini ha tenido un impacto importante en los mercados, tanto, que ha llegado a oídos incluso de la Casa Blanca. Pierre Yared, presidente en funciones del Consejo de Asesores Económicos de la presidencia, ha declarado cómo “el informe Citrini es un documento interesante de ciencia ficción, y a mí me gusta mucho la ciencia ficción, pero creo que, si lo miras en detalle y reflexionas largo y tendido sobre él, viola algunos de los argumentos más básicos en economía. La IA puede ser una innovación que aumente la producción y los beneficios, o puede ser una innovación que termine fracasando en sus promesas”, dos escenarios que no apuntan a ser dañinos para la economía.
El optimismo vuelve al mercado
El giro en el sentimiento de mercado se ha consolidado este jueves, un día en el que el pánico ha cambiado de bando y ha invitado a las ‘grandes beneficiadas por la IA’, como Nvidia, las empresas de semiconductores, energéticas y grandes tecnológicas, a subir en bolsa. Todo esto tras los resultados de la empresa chipera. Por contra, las principales acciones de Software suben con contundencia mientras todos los valores relacionados con la IA. Todo esto después de días en los que se hundían entre tensiones de que la nueva tecnología destrozara sus perspectivas de negocio.
Las acciones de Salesforce se disparan un 4% en medio de todo el caos. Workaday hace lo propio un 6,6%, Intuit otro 6,1%, Snowflake un 4%. CrowdStrike un 5,22%. Atlassian un 11,29%, Adobe un 2%, Autodesk un 3,21%, Service Now un 4,66% e IBM un 3,37%. En Europa, Amadeus avanza un 4,8%, Saab sube un 4% y Dassault Systemes un 2,4%.
“En lugar de que la IA sustituya al software, los informes indican que Claude, por ejemplo, se está integrando en plataformas como Slack de Salesforce, Intuit, FactSet, LegalZoom y Gmail de Google”, declaró Anthony Saglimbene, estratega jefe de mercado de Ameriprise. En una nota, añadió: “En nuestra opinión, esto sugiere que un futuro en el que la IA complemente el software en lugar de dejarlo obsoleto sigue siendo una posibilidad”.
No solo ha sido este informe de Ameriprise, sino también los mismos resultados de Salesforce, mucho mejores de lo esperado. La firma ha dicho que espera alcanzar 63.000 millones de dólares de beneficios para el año 2030. Los ingresos rondarán los 46.000 millones de dólares en el ejercicio fiscal que finaliza en enero de 2027, según la compañía. “La gente piensa que el SaaS está muerto y no es cierto”, declaró el vicepresidente ejecutivo Mike Spencer en una entrevista, refiriéndose al software como servicio. “No vemos eso en los compromisos de los clientes”, añadió, y añadió que la empresa tenía reservas récord.