El Congreso ha rechazado por segunda vez la senda de déficit propuesta por el Gobierno, un rechazo que asesta un golpe a los planes presupuestarios de Moncloa. Tanto los objetivos de déficit que tienen que asumir las administraciones públicas como los límites presupuestarios son el paso previo a la presentación del proyecto de Presupuestos en el Congreso, que el Gobierno calcula para la vuelta del verano.
Como la primera vez, PP, Vox, Junts y UPN han votado en contra de la propuesta, mientras que Podemos y la diputada de Compromís integrada en el Grupo Mixto, Águeda Mico, se han abstenido, dejando un resultado final de 167 votos a favor, 178 en contra y 5 abstenciones.
Tras esa derrota, el Ejecutivo continuará la tramitación de los Presupuestos de 2027 con una hoja de ruta fiscal más restrictiva con las autonomías, pero que cumplirá con los márgenes fiscales que impone la Unión Europea, una argucia respaldada por la Abogacía del Estado.
El Congreso ya evaluó el pasado martes por primera vez la propuesta del Gobierno, que fijaba el déficit del conjunto de administraciones públicas en el 1,8% del PIB para el próximo año, 1,6% en 2028 y el 1,5% en 2029. El déficit concedido a las comunidades autónomas era del 0,1%, lo que suponía un margen fiscal de unos 5.849 millones de euros.
En cuanto a la deuda pública, el Gobierno preveía registrar una senda descendente en los próximos tres años, pasando del 97,6% en 2027 al 96,4% en 2028 y al 95,3% en 2029.
En lo que respecta a otros puntos de los objetivos de estabilidad, se establecía que la Administración Central y la Seguridad Social tendrían por delante una reducción de hasta el 77,6% en 2027. Para 2028, el recorte de deuda tendría que caer al 77% sobre el PIB, mientras que en 2029 el objetivo sería del 76,6%.