CámaraBilbao prevé una desaceleración de la economía vizcaína como consecuencia del impacto de los acontecimientos geopolíticos como la guerra de Irán pero mantendrá el crecimiento, que estima será de un 1,9% en 2026 y un 1,7%. La industria es uno de los sectores más afectados y se “está parando”, aunque ha destacado su “resiliencia” ya que el 65% de empresas industriales se mantuvo estable o creció en el primer semestre del año.
El presidente de la Cámara de Comercio, Industria, Servicios y Navegacion de Bilbao, José Ignacio Zudaire, ha ofrecido este miércoles una rueda de prensa donde ha presentado el último Informe de Coyuntura Económica realizado por CámaraBilbao.
Zudaire ha subrayado que en el primer trimestre de este año Bizkaia ha experimentado un crecimiento “importante y sostenido” del 2,3%, pero ese periodo no recoge los efectos de la guerra de Irán, que van a ser “relevantes”, con consecuencia como el shock energético, el aumento de fletes o del precio de materias primas, lo que se traduce en un aumento de la inflación.
La inflación en junio se sitúa en el 3,2% en Euskadi y España, mientras que en Bizkaia se mantiene ligeramente por encima, en el 3,5%, La inflación subyacente muestra niveles más moderados, del 2,9% para Euskadi y España.
Esa inflación, según ha apuntado, ya ha provocado una reacción del BCE, con el aumento de los tipos de interés y, de continuar así, tendrá consecuencias en el consumo de los hogares.
En esta coyuntura, prevé que la economía vizcaína experimente en 2026 una desaceleración aunque seguirá creciendo y estima un crecimiento del 1,9%, el mismo que prevé para Euskadi y que, en todo caso, cree que sigue siendo un “crecimiento relevante” y será “más del doble de lo previsto en la eurozona (0,8%).
El pilar sobre el que se asienta ese crecimiento es la demanda interna, debido a la buena evolución del empleo y el sector servicios está siendo el “motor” del crecimiento (+2,9%), mientras que el que lo frena es la Industria (-0,3%). Zudaire ha señalado que la industria “se está parando”.
De enero-abril en Bizkaia se registró un déficit comercial de 1.359 millones, con unas exportaciones que aumentaron un 8,1% y las importaciones un 6,4%, lo que mejora ligeramente la tasa de cobertura hasta el 74,5%.
Los principales mercados de las exportaciones de Bizkaia continúan concentrándose en Francia y Alemania, (30,3% del total) y las dirigidas a Estados Unidos han pasado de 189,2 millones en 2025 a 200,7 millones este ejercicio, un 6% más.
Por su parte el tráfico portuario de Bilbao crece un 9,19% hasta mayo de 2026. La tasa de paro en el primer trimestre se ha situado en el 7,9% y Bizkaia batió récord de cotizantes a la Seguridad Social en junio.
El turismo también ha aportado valores positivos, con más de 345.000 pernoctaciones en Bizkaia en mayo, mientras que el aeropuerto de Bilbao superó los 2,83 millones de pasajeros hasta mayo.
Por su parte, el comercio de Bizkaia ha perdido desde 2014 ha establecimientos minoristas (-25%) y densidad comercial (de 6,26 a 4,62 tiendas por cada 1.000 habitantes), aunque el empleo se mantiene estable (46.000 personas) y las ventas crecen un 19% (7.523 millones).
Previsiones en un entorno de incertidumbre
De cara a 2027, el presidente de la Cámara cree que seguirá impactando la situación de la guerra de Irán y el Estrecho de Ormuz y, reconoce que se sitúan en la “banda pesimista”.
Por ello, su estimación es que, tanto la economía vizcaína como la vasca crecerá en 2027 un 1,7%, una décima menos que lo previsto en el conjunto del Estado.
Además, Zudaire cree que esa ralentización de la industria vizcaína se va a mantener en 2027 porque “persisten las razones de fondo”, ya que sus mercados principales -Francia y Alemania- “no acaban de tirar”
A ello ha unido la propia estructura del sector, donde tiene mucho peso la automoción, los bienes de equipo, la siderurgia y la metalurgia, que están teniendo menores crecimientos. Por todo ello, cree que en 2027 la industria vizcaína va a continuar “sin un crecimiento relevante”.
Percepción de las empresas vizcaínas
En todo caso, ha destacado que las empresas industriales de Bizkaia están mostrando una gran resiliencia ante los acontecimientos geopolíticos que afectan a su actividad, como las disrupciones energéticas, la debilidad de Francia y Alemania y las tensiones inflacionistas.
En concreto, el 65% de las empresas industriales declara que en el primer semestre mantuvo o mejoró su producción respecto al semestre anterior, mientras que en la encuesta realizada en el último trimestre de 2025 eran el 74%.
Según ha apuntado, reflejo de ello es que solo el 13% de ellas ha crecido en sus ventas en mercados exteriores, mientras que el 27% las ha disminuido. Por el contrario, un 21% ha incrementado la inversión, y el 29% su cifra de negocio.
De cara al próximo semestre, las empresas encuestadas mantienen el optimismo, ya que el 84% de ellas prevé que su producción se mantenga estable o crezca. Las expectativas más positivas las muestran en el incremento de sus carteras de pedidos y ventas, con un 25% de empresas que prevén que la situación va a mejorar. En cambio, solo el 11% opina que crecerán sus exportaciones.
El empleo en las empresas consultadas también se mantendrá estable, con más del 80% de las empresas que confía en mantener el empleo y solo el 10% dice que se va a incrementar y el 9% disminuir.
Por otra parte, se incrementa el porcentaje de empresas que consideran que la cartera de pedidos es reducida, pasando del 28% al 35% actual. Esta cartera les garantiza 93 días de trabajo, uno más que en el anterior informe, y cuenta con stock para 39 días (5 más que en la anterior encuesta).
La previsión de capacidad productiva sin utilizar para el próximo semestre se incrementa ligeramente, pasando del 15% al 19% debido, principalmente, a la ‘debilidad de la demanda interior’ y las ‘dificultades de mano de obra especializada’.
Entre los retos que mencionan las empresas para llevar a cabo su actividad, se mantienen los costes de la energía y de las materias primas (4,0 en una escala de 1 a 5); la contratación de perfiles cualificados (3,6); y los costes salariales (3,5).
En cuanto a sus prioridades, las empresas se decantan por la incorporación de perfiles profesionales idóneos (3,2); la mejora de la eficiencia y la productividad (2,9); y la mejora de procesos de transformación del modelo operativo (2,7).
En relación a la coyuntura geopolítica y su impacto en la actividad empresarial, el 72% de las empresas industriales de Bizkaia manifiesta que el conflicto entre EEUU e Irán le ha afectado de manera moderadamente negativa (54%) o severa (18%).
Los principales factores de impacto para estas empresas son las materias primas y componentes (31%), los costes energéticos (29%) y la logística y el transporte (19%). El 48% de las empresas consultadas no aprecia variaciones en su actividad comercial por este conflicto, frente al 39% que considera que este escenario está alterando la cartera de pedidos o la estrategia comercial de sus empresas, mencionando como principal causa la ralentización de la demanda en mercados clave.
Asimismo, el 87% considera que las restricciones y el endurecimiento de sanciones comerciales por parte de EEUU a empresas que operen indirectamente con la región no están interfiriendo en absoluto en su operativa legal o administrativa.
Frente a la posibilidad de que esta coyuntura se mantenga en el tiempo, el 32% de las empresas está considerando traspasar los sobrecostes energéticos y de materias primas al precio final del producto. Por otro lado, para el 43% de las empresas, la pérdida de dinamismo industrial en Europa no está incidiendo en su cartera de productos.