Los 11,43 millones de euros destinados a través de las ayudas del Fondo de Cohesión Territorial del Gobierno de Aragón durante los años 2024 y 2025 han permitido generar un impacto económico en el territorio de 46,75 millones de euros, además de contribuir a la generación y mantenimiento de 409 puestos de trabajo.
Es el balance que arroja el Estudio del impacto económico y demográfico de las ayudas de Fondo de Cohesión Territorial en Aragón (2024-2025) en el que también se constata que, por cada euro invertido, se generan 4,09 euros en la economía aragonesa, de manera que se multiplica por más de cuatro el efecto de la inversión pública.
De este impacto económico total de 46,75 millones de euros, cerca de 21,75 millones de euros son impacto directo, mientras que 14,06 millones de euros es indirecto y otros 10,94 millones de euros son inducidos. En materia de empleo, de los 409 empleos generados o mantenidos, un total de 244 son puestos de trabajo directo y 165 son empleos indirectos.
Además, las actuaciones llevadas a cabo con los 11,43 millones de euros en ayudas se han destinado a acciones como la rehabilitación de viviendas para el alquiler, el derribo de inmuebles, modernización de multiservicios rurales, sistemas de videovigilancia, eficiencia energética y actuaciones impulsadas por asociaciones.
Las ayudas han llegado a prácticamente todo el territorio aragonés. En concreto, se han concedido a 448 entidades beneficiarias entre ayuntamientos y entidades sin ánimo de lucro y se ha alcanzado a un total de 463 localidades, con una población potencial de 355.808 personas. Cada proyecto, se estima que, de media, beneficia a 794 habitantes.
La encuesta también recoge la valoración de las entidades beneficiarias. Y el fondo de cohesión aprueba sobradamente. El 99,1% considera estas ayudas “positivas” o “muy positivas”. Además, el 96,9% considera que deben mantenerse o bien ampliarse.
Dentro de las valoraciones destacan los beneficios para la dinamización cultural y social, así como la contribución para fijar población. También es relevante el impacto para la creación de vivienda destinada a alquiler asequible y la mejora de los servicios municipales.
Otros beneficios apuntados son la recuperación del patrimonio, el fortalecimiento del tejido asociativo y la recuperación del patrimonio, entre otros, destacando de forma generalizada el impacto positivo para impulsar la cohesión territorial, la dinamización de la economía del medio rural y el refuerzo de la lucha contra la despoblación en la comunidad aragonesa.
Los datos de la encuesta han sido bien valorados por el director general de Despoblación, Alberto Casañal, quien ha resaltado la alta demanda y ejecución de estos fondos con los que se favorece el equilibrio territorial.
Además, también ha incidido en que se genera un efecto cohesionador tanto desde el punto de vista económico como social, contribuyendo a frenar la pérdida de habitantes en los pueblos y mejorar los servicios e infraestructuras, lo que, a su vez, redunda en hacer el medio rural más atractivo.
Casañal también ha considerado que este fondo es “un recurso vital e insustituible para el medio rural aragonés”, dado que los beneficiaros de las ayudas han reconocido que, sin estas cuantías, no se podrían haber llevado a cabo los proyectos.