La economía de España no para de copar titulares a nivel internacional. Buena parte de este éxito parece corresponde a la ‘buena publicidad’ producto de unos indicadores ‘macro’, que, vistos desde fuera, deslumbran en el mundo desarrollado. Fortísima creación de empleo, un PIB que crece tres veces más que el de la zona euro… No obstante, hay una parte de este crecimiento que ha pasado un tanto desapercibido y que merece su parcela de atención. El fuerte crecimiento de la inversión (sobre todo el gasto en capital o formación bruta de capital fijo en lenguaje INE) ha llamado la atención de Goldman Sachs, uno de los bancos de inversión más importantes del mundo, que destaca la fortaleza de este componente del PIB que suele ser clave para mantener el crecimiento futuro.
En un informe publicado hace dos semanas, Goldman Sachs destacaba que la economía española está mostrando una fortaleza inusitada que le está permitiendo crecer el triple que Europa al mismo tiempo que consigue mejoras de calidad (producir cada vez más de forma más eficiente). Dentro de los factores que destacaba el informe aparecía el mercado laboral y la mejora de la productividad, pero sobre todo la inversión. “El crecimiento de la inversión sigue siendo resiliente y generalizado. El gasto total en capital de España ha regresado al nivel previo a la crisis de deuda soberana y la inversión como porcentaje del PIB está preparada para superar a la de la eurozona, EEUU y Reino Unido en 2026″, asegura dicho informe.
Aunque es Goldman Sachs el banco que ha destacado este buen momento de la inversión, también hay otros departamentos de investigación del sector que arrojan luz sobre el buen momento de la economía española. El paso día 8 de junio, desde CaixaBank Research señalaban que, atendiendo a las turbulencias financieras y geopolíticas, España afronta desde un punto de partida sólido este escenario, “tras un 2025 dinámico y un primer trimestre de 2026 mejor de lo esperado. El crecimiento se apoya en la fortaleza del consumo privado y del empleo, el buen comportamiento de las exportaciones de servicios y una inversión que sigue beneficiándose de los fondos europeos. Estos factores, junto con el elevado ahorro acumulado de los hogares y el apoyo de la política fiscal, actúan como amortiguadores frente al deterioro del entorno internacional”. Aunque la economía ha empezado a perder algo de fuerza, llama la atención el comportamiento de las empresas, que están acumulando capital como si estuvieran previendo una mayor expansión futura.
“La acumulación de capital también ha sido un motor del crecimiento. La recuperación de la inversión en España es resiliente y amplia. El gasto en capital ha recuperado terreno en comparación con ciclos anteriores y está preparado para cerrar este año la brecha de inversión con la eurozona, EEUU y Reino Unido. La composición de esta recuperación resulta especialmente prometedora, ya que el gasto en maquinaria y en productos de propiedad intelectual se encuentra en el nivel más alto de los últimos 25 años. Un impulso inversor duradero suele estar asociado a expansiones económicas prolongadas”, destacaba el informe del banco norteamericano.
La clave está en la composición
¿Por qué importa esto? Que la recuperación de la inversión esté liderada por el gasto en maquinaria y productos de propiedad intelectual (software, bases de datos, I+D, patentes, inteligencia artificial o activos digitales) es en especial positivo porque son precisamente los tipos de inversión que más elevan la productividad potencial de una economía a largo plazo. Aunque en España aún representan una porción pequeña si se compara con el resto de las ramas de inversión, siempre será positivo que esta porción aumente, aunque sea poco a poco.
La literatura académica sobre crecimiento económico, desde los trabajos del prestigioso economista Robert Solow hasta los modelos de crecimiento endógeno de Paul Romer, muestran que la acumulación de capital físico avanzado y de capital intangible genera aumentos sostenidos de la productividad, los salarios reales y la capacidad exportadora de una economía. Esto sería realmente importante de lograr en un contexto como el actual en el que las exportaciones en España se están ralentizando.
Mientras que una expansión basada únicamente en el consumo o en sectores poco productivos e intensivos en tecnología suele ser insostenibles o agotarse con rapidez, la inversión en maquinaria moderna permite producir más con los mismos trabajadores, y la inversión en propiedad intelectual aumenta la innovación y la difusión tecnológica al conjunto de la economía. Por eso llama la atención a Goldman Sachs, que destaca que este tipo de gasto se encuentra en máximos de 25 años. Históricamente, cuando las empresas invierten de forma intensa en modernizar equipos, automatizar procesos y desarrollar activos intangibles, se crean las bases para expansiones económicas más largas y menos dependientes de estímulos temporales.
La composición de la recuperación de la inversión también resulta prometedora, según destaca el informe de Goldman Sachs. El sector de la construcción ha consolidado su impulso de crecimiento y el fuerte aumento de los precios de la vivienda residencial debido a la inmigración neta debería atraer inversión adicional hacia este sector, cuyo ciclo de crecimiento parece esta vez sostenible por los fundamentales del mercado.
En el pasado se levantaban cientos de miles de vivienda a través del crédito, ahora se construyen alrededor de 100.000 viviendas, muchas de ellas no se empiezan a levantar hasta que la promotora cuenta con más del 50% de los fondos necesarios (no hay endeudamiento del sector en abundancia). Mientras tanto, la demanda parece asegurada porque el número de hogares sigue crecimiento mucho más rápido que la nueva vivienda. Aunque “el apoyo clave procedente del Fondo Europeo de Recuperación llega a su fin este año. Sin embargo, estimamos que sus efectos se prolongarán más allá“, aseguran desde Goldman Sachs.
“Mediante la creación del fondo España Crece, el Gobierno planea movilizar 60.000 millones de euros a través del Instituto de Crédito Oficial (ICO) para alcanzar una inversión total cercana a los 120.000 millones de euros (el 9% del PIB), combinando capital público y privado. Dotado con una inyección de capital de 10.500 millones de euros procedente del Plan Europeo de Recuperación, el fondo busca explícitamente apalancar inversión privada para incrementar la inversión en desarrollos residenciales”, aseguran desde Goldman Sachs.
Precisamente, a modo de anécdota, los analistas de Goldman Sachs lanzaban hace un par de días una pregunta a sus clientes en la que la economía de España era la protagonista. La pregunta en cuestión era que ‘economía avanzada iba a conseguir igualar el crecimiento de EEUU en 2026’. La respuesta es España, que crecerá un 2,1% este año.