- Un escándalo por declararse abogada sin serlo y una desastrosa comparecencia sentenciaron su fugaz cargo
- Su nombramiento fue una imposición del magnate contra el criterio de su jefa de Gabinete, Susie Wiles

Entre los políticos de EEUU, hay un meme: llamar “un Scaramucci” a un período de tiempo de 10 días, en homenaje a Anthony Scaramucci, un exfinanciero que duró ese tiempo como portavoz de la Casa Blanca. Desde ahora, la nueva medida será “un Zacharia”, equivalente a 5 días, que es lo que ha aguantado en el cargo la comentarista política Katie Zacharia. Tras dar una sola rueda de prensa, Donald Trump ha anunciado hoy su cese, criticando a los medios por ser “demasiado dura” con ella.
En ese brevísimo período de tiempo, Zacharia ha incinerado toda la confianza de su jefe, que, como exestrella de la televisión, quiere portavoces que sean atractivos y que sean capaces de defenderse ante las cámaras. Zacharia cumplía con su definición de lo primero, pero su única experiencia con los periodistas demostró que no estaba cortada para lo segundo. En una brevísima comparecencia se mostró muy nerviosa, se trabó, confundió a Trump con su propio marido y se marchó tras responder tan solo a tres periodistas ‘amigos’, de medios conservadores.
En los dos días desde entonces, Zacharia se ha visto envuelta en otro escándalo: declararse una abogada solo por haber estudiado Derecho, sin haber completado las pruebas específicas para ser aceptada en el Colegio de Abogados. Primero explicó que había completado ese examen en China, y después dijo que había sido una confusión y que nunca había afirmado tal cosa, pese a existir numerosos vídeos y ‘tuits’ en los que ella, efectivamente, se autodefinía como “abogada”.
La portavoz pasó las últimas horas dando entrevistas a la cadena Fox News, gran aliada del presidente, con la esperanza de pasar página. Pero hasta los periodistas del medio optaron por hacer sangre e insistir en sus contradicciones, algo que el presidente les ha criticado hoy: “Han sido muy duros con ella”.
Poco después, la Casa Blanca ha anunciado que Zacharia “transicionaría fuera de su cargo”, una forma amable de describir un despido fugaz y brutal. Según informa el medio Politico, el nombramiento había sido rechazado por la jefa de Gabinete de Trump, Susie Wiles, pero el magnate insistió en situarla allí. En las últimas horas, han aparecido varios rumores de que Wiles estaría planeando abandonar la Casa Blanca si los republicanos sufren una fuerte derrota en noviembre. Dado que Wiles ha sido una de las pocas personas capaces de atar en corto al voluble presidente, crece el miedo de que la segunda mitad de su mandato se parezca mucho más al caótico fin de su primera etapa como presidente. Por el momento, la brevísima etapa de Zacharia recuerda bastante a aquellos días.