Macron cede ante la revuelta y lanza ayudas al carburante para frenar la crisis

Macron cede ante la revuelta y lanza ayudas al carburante para frenar la crisis

El presidente de la República Francesa, Emmanuel Macron, se dirigió este domingo a la población a las 20.00 horas para anunciar que tomará “medidas” en materia de poder adquisitivo para evitar que el aumento de los precios de la energía, a causa de la guerra en Oriente Próximo, “en la que Francia no participa pero está recibiendo las consecuencias indirectamente”, recordó Macron, no afecten al bolsillo de los franceses.

Lo que empezó como una protesta estudiantil sobre las condiciones de la educación en Francia, tomó un cariz reivindicativo ante el aumento del coste de vida derivado, sobre todo, por el encarecimiento de la energía.

La famosa plaza de la Bastilla, símbolo de la Revolución Francesa que estalló en 1789, se llenó el sábado de miles de estudiantes de secundaria que protestaban por la “dejadez” del Gobierno en materia de Educación. La base de sus quejas está en la falta de profesores y el deterioro de las condiciones educativas, con aulas en barracones, sin calefacción e instalaciones en ruinas.

Las escenas de caos y saqueos que se sucedieron por Francia, desde París hasta Marsella, pasando por Lyon y Limoges. En esta última localidad el ayuntamiento acabó incendiado. El poder Ejecutivo está prácticamente en un callejón sin salida y está recibiendo ataques de todos los sectores de la sociedad, que se han unido a las protestas. Así, lo que se convirtió en una protesta estudiantil se convirtió el sábado en una “jornada de movilización contra el alto coste de la vida”, a la que se sumaron las protestas estudiantiles que congregaron a 550.000 manifestantes según el Ministerio del Interior y 800.000 según el sindicato CGT. Sea como fuere, esto se ha convertido en una pesadilla tanto para el presidente de la República, Emmanuel Macron, como para el primer ministro, Sébastien Lecornu.

“Nuestra responsabilidad es, por lo tanto, doble: escuchar la ira y actuar sobre sus causas, y hacer cumplir con firmeza el orden republicano”, dijo Macron, pidiendo que las demandas no se confundan con la violencia.

Asimismo, anunció que durante la jornada de hoy continuaría sus esfuerzos internacionales para garantizar el suministro francés de combustible y gas mediante visitas a los países del Golfo.

El sábado por la noche, el primer ministro francés tuvo que admitir la gravedad de los destrozos ocasionados. Ayer a mediodía, el Gobierno había contabilizado 1.800 detenciones y 500 heridos entre policías, otros miembros de las fuerzas de seguridad y bomberos. Lecornu calificó de “espantoso” el grado de violencia al que tuvieron que hacer frente las fuerzas del orden y consideró casi “milagroso” que el balance de víctimas no hubiera sido más elevado, vista la virulencia de las movilizaciones.

El jefe del Ejecutivo realizó estas declaraciones durante una breve visita para expresar su respaldo a los agentes, en la que estuvo acompañado por el ministro del Interior, Laurent Núñez, y el prefecto de Policía de París, Patrice Faure.

La respuesta del Gobierno a las protestas estudiantiles ya se consideraba tímida y tardía. Sus medidas para contrarrestar el aumento del precio del combustible se consideraron insuficientes. Ahora, se enfrenta a una situación completamente deteriorada, no a una convergencia de luchas, sino a una unión de agravios, a la que se suman vándalos y saqueadores.

Sébastien Lecornu encabezará esta mañana otra reunión interministerial de crisis para evaluar las repercusiones de los disturbios, tanto en el ámbito económico, por los numerosos saqueos registrados, como en el judicial. Además, el primer ministro mantendrá un encuentro con los alcaldes de París, Lyon y Marsella, tres de las localidades más castigadas por los incidentes. Los regidores han expresado fuertes críticas a la actuación policial durante los altercados y reclaman que se depuren responsabilidades.

En este sentido, Macron aseguró que los comerciantes afectados por los disturbios y los saqueos “no estarán solos” y reiteró que el primer ministro hará que lleguen las ayudas “lo más rápido posible” y apoyar a los afectados por la violencia.

En lo que respecta a los disturbios, Emmanuel Macron atribuyó los actos violentos que se vieron a lo largo de la jornada a “individuos facciosos de grupos de extrema izquierda, junto con numerosos delincuentes” y prometió que la ley hará que paguen por los destrozos.

Con todo, el presidente de la República hizo autocrítica y aseguró que pedirá explicaciones a Inteligencia sobre los fallos que pudieron provocar estas revueltas en las ciudades.

“Espero respuestas claras y total transparencia”, declaró firmemente el jefe de Estado francés, precisando que había encargado al ministro del Interior que esclareciera los hechos. Asimismo, anunció que las investigaciones se llevarían a cabo “con la debida diligencia y a la mayor brevedad posible”, concluyó el presidente galo.

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