La Ley 35/2006 dispone que los contribuyentes que declaren rendimientos netos del trabajo inferiores a 19.747,5 euros anuales pueden beneficiarse de una reducción a la hora de calcular el IRPF, un ajuste fiscal que busca beneficiar a las rentas más humildes siempre que no ingresen más de 6.500 euros anuales de otras rentas distintas al trabajo.
En este sentido, el Gobierno ha subrayado que cerca de 8.423.156 declaraciones del IRPF pudieron disfrutar de esta reducción en 2024. Detallar que a este volumen de declaraciones se suman otros 2,3 millones de personas no obligadas a declarar, que también se beneficiaron de esta adecuación tributaria.
Así lo ha confirmado el Ejecutivo, que responde a una batería de preguntas parlamentarias de Vox en el Congreso acerca de las reducciones en el IRPF que percibieron los contribuyentes por cobrar rentas bajas.
Rendimiento bruto de menos de 20.000 euros anuales
De la respuesta del Gobierno, a la que ha tenido acceso Europa Press, se desprende que en 2024 cerca de 10,72 millones de contribuyentes percibieron rendimientos del trabajo inferiores a los 20.000 euros brutos al año.
La cifra representa una ligera moderación respecto al ejercicio de 2023, cuando se contabilizaron 8,89 millones de declaraciones con este ajuste y otros 2,4 millones de beneficiarios no declarantes. Con todo, el Ejecutivo calcula que las modificaciones legislativas introducidas en 2024 permitieron aliviar la carga tributaria a 3,2 millones de personas en comparación con el año anterior.
Sobre 2026 aún no hay datos
Por el momento no hay datos actualizados sobre 2026, aunque el Gobierno ha aprovechado su respuesta a Vox para resaltar las medidas aprobadas en materia fiscal, como la incorporación de una deducción en la cuota líquida para eximir de tributación a los perceptores del Salario Mínimo Interprofesional y reducir el gravamen a los que perciban ingresos del trabajo por debajo de los 20.048,5 euros anuales.