Este pasado viernes se cumplió un mes de la terrible catástrofe que ha provocado la muerte de más de 5.500 venezolanos, además de los más de 16.700 heridos por culpa de los dos terremotos que sacudieron el país, afectando principalmente a La Guaira, el área metropolitana de Caracas y zonas aledañas en el estado Yaracuy, como San Felipe y Yumare.
Estos devastadores terremotos, de magnitudes 7,2 y 7,5, habrían causado daños materiales por valor de 19.600 millones de dólares en edificios e infraestructura, lo que equivale aproximadamente al 18% del Producto Interior Bruto (PIB) del país caribeño, según se desprende del informe preliminar del Banco Mundial.
En dicho informe, casi la mitad de los costes corresponde a los daños sufridos por edificios residenciales. El estado de La Guaira y el Distrito Capital -que incluye el centro de Caracas- concentran alrededor de la mitad de los daños totales. La estimación del Banco Mundial se sitúa muy por debajo de la realizada por las Naciones Unidas, que calculó los daños materiales en viviendas e infraestructura en alrededor de 37.000 millones de dólares.
Según el análisis, si la reconstrucción se financia únicamente mediante la reasignación de recursos de otros proyectos de inversión y no aumenta la inversión pública y privada, las obras podrían seguir inconclusas dentro de diez años. En ese escenario, la capacidad productiva, el producto interno bruto y el consumo permanecerían por debajo de los niveles previos al desastre hasta, al menos, 2036.
“Ha pasado un mes y el mundo empieza a mirar a otro lado”
Diferentes ONGs alertan de que la emergencia ha entrado en una fase distinta pero no menos peligrosa para sus ciudadanos, sobre todo para los más vulnerables, como menores, mujeres o familias.
“Ha pasado un mes y el mundo empieza a mirar hacia otro lado, pero para miles de niñas la emergencia no ha hecho más que cambiar de forma. Entramos en una fase donde se quedan solas frente a las consecuencias, expuestas a la violencia, sin intimidad para gestionar su salud menstrual con dignidad y con el miedo a no volver nunca a clase. Y por eso exigimos que la recuperación ponga el foco en las niñas desde el primer minuto, no cuando ya sea demasiado tarde“, ha manifestado la directora general de Plan International en España, Virginia Saiz.
Esta ONG pone el foco en las niñas y las adolescentes quienes cargan ahora con las consecuencias menos visibles del desastre, desde un mayor riesgo de violencia hasta la interrupción de servicios esenciales como la atención a su salud menstrual o una vuelta al colegio cada vez más incierta.
Según Plan International, los campamentos temporales -que hoy acogen a más de 23.000 personas en distintos puntos del país- no siempre son un refugio seguro para ellas. La gran mayoría de niñas y jóvenes no tienen acceso a baños diferenciados ni rincones donde puedan tener algo de intimidad, convirtiéndose en un espacio que, en vez de protegerlas, acaba exponiéndolas a la violencia y los abusos, advierte la organización de ayuda humanitaria.
Trump busca financiar la reconstrucción con activos bloqueados
La administración de Donald Trump y funcionarios venezolanos exploran cómo desbloquear miles de millones de dólares en activos congelados en el extranjero para financiar la recuperación de Venezuela tras dos terremotos, y no elevar la carga para los contribuyentes de EEUU, según informa Bloomberg.
El plan busca ayudar al gobierno de la presidenta interina Delcy Rodríguez a reconstruir el país sin que Washington tenga que aportar mucho más que los 386 millones ya comprometidos. Venezuela aún tiene restringido el acceso a miles de millones de dólares del Fondo Monetario Internacional (FMI), al oro depositado en el Banco de Inglaterra y a diversas cuentas en el extranjero.
Trump, quien durante años ha criticado los compromisos de EEUU en el extranjero, quiere evitar destinar grandes sumas a Venezuela y, al mismo tiempo, afianzar el control de largo plazo de Washington sobre el país como parte de su “Doctrina Donroe”, destinada a devolver América Latina a la esfera de influencia estadounidense.
“Haremos más. Los venezolanos harán más”, dijo el secretario de Estado, Marco Rubio, a periodistas el 19 de julio. “También estamos tratando de ayudarles a obtener acceso a financiamiento y crédito internacionales para la reconstrucción. Todavía están calculando el coste total, que será considerable, tanto por la remoción de escombros como por la construcción de nuevas obras”.