Con el decaimiento de la industria del motor, el Baix Llobregat busca nuevos sectores estratégicos para preservar su fuelle económico. En Viladecans no han perdido el tiempo. La ciudad gobernada por Olga Morales (PSC) ha identificado la construcción industrializada, la aeronáutica y la transición energética como palancas de crecimiento y el ayuntamiento está dispuesto a poner facilidades para captar estas industrias. En conversación con elEconomista.es, la alcaldesa expresa esta ambición: “Pretendemos crear un hub de construcción sostenible y energías renovables en Viladecans”.
En este empeño, el proyecto de Roca City ocupa un lugar central. La multinacional de productos de baño ha anunciado una inversión de 250 millones para levantar un complejo que combine usos industriales y residenciales en su histórica fábrica a caballo entre Viladecans y Gavà. En la parte fabril, la idea es producir equipos de baño estandarizados (conocidos como pods o cabinas) más fáciles de montar y con mayor versatilidad de uso, amén de más respetuosas con el medio ambiente.
Tras el visto bueno del AMB al proyecto urbanístico, la tramitación del futuro “ecobarrio”, como puntualiza Morales, dará otro paso con su previsible aprobación en la próxima reunión de la Comisión Territorial de Urbanismo del Ámbito Metropolitano de Barcelona. Obtenido el dictamen de la Comissión, el siguiente paso serán las tareas de reparcelación, para las cuales la alcaldesa no se atreve a poner fecha de conclusión.
En cualquier caso, el papeleo avanza a buen ritmo. El gran reto, como explica la primera edil, es conseguir que “Roca sea la empresa tractora para generar un ecosistema de construcción sostenible en Viladecans”. Este objetivo, además, “entronca con nuestra misión que tenemos de ser neutros en emisiones en el 2030 y negativos en el 2050”, apostilla Morales.
“En Roca City tendremos un centro de producción, pero también de innovación y formación. Ahora hay pocos perfiles profesionales formados con esta mirada de la construcción. Incluso los propios promotores y constructores van a tener que hacer un ejercicio de adecuación, porque no puedes hacer una construcción clásica y luego ir encajando estas cabinas. La propia construcción ya debe estar pensada con esta mirada”, explica.
“Al industrializar la construcción de la vivienda no solo agilizamos plazos de licencias y obras, también alcanzamos una soberanía industrial para controlar la cadena de valor. No podemos permitir que China nos gane la batalla. Por tanto, este proyecto supera las expectativas municipales”, reflexiona.
Crece el parque empresarial
Al margen del hub de construcción industrializada, Viladecans quiere hacer hueco a la industria de la aviación y el espacio en su parque de negocios, para lo cual está en conversaciones con entidades del sector como el clúster Aeros. Morales avanza que sondean “empresas tecnológicas” con foco en el “análisis de datos”.
La ciudad lleva a gala contar con la sede de Vueling en su Business Parc, cuyos cuatro primeros edificios se inauguraron en 2008 y “están prácticamente al 100% de ocupación”. Ahora, el distrito empresarial pegará el estirón. “Próximamente, inauguraremos un gran edificio con 8.806 metros cuadrados dedicado a la innovación, al que denominamos Illa A. Será el primer edificio de cuatro y, en este caso, la promoción irá a cargo de la empresa municipal Vigem”, detalla Morales. El presupuesto público de este nuevo activo se aproxima a los 20 millones de euros. Los otros tres edificios de oficinas serán de promoción privada. Cuando este desarrollo del parque de negocios esté concluido, la zona ganará 26.667 metros cuadrados.
La promoción económica no es una política nueva en el municipio y parece estar funcionando, al menos a la luz de algunos indicadores: la tasa de paro ha caído por debajo del 8% (porcentaje inferior al de ciudades vecinas) y hay casi 32.000 afiliados a la Seguridad Social en el municipio. En este punto, la alcaldesa recuerda que durante la crisis del ladrillo el polígono de Ca n’Alemany fue el único que logró urbanizarse en colaboración con el Incasòl. Hoy, Viladecans ostenta las sedes de compañías como Unilever, Mesoestetic, American Axle & Manufacturing (AM), TGT, Yaskawa e Ideaded, este último una empresa de microprocesadores.
Por otro lado, el crecimiento del aeropuerto de El Prat también podría generar oportunidades económicas en una parte del sector can Sabadell. “El 20,5% de la zona aeroportuaria es término municipal de Viladecans”, recuerda la dirigente. Sobre la futura ampliación, sostiene que es una “infraestructura de necesidad de país y que cada vez será más moderna y más sostenible” y muestra al ayuntamiento como un “aliado” para esta reforma.
Evolución de Vilawatt
La transición energética cierra la tríada de ejes estratégicos identificados por el consistorio. Esta pata tiene nombre propio: Vilawatt. Este programa, integrado en una iniciativa a escala europea, ha evolucionado desde su concepción inicial como comercializadora de energía y hoy engloba diferentes líneas de actuación. Una de ellas es el autoconsumo: “En todos los equipamientos públicos tenemos placas solares con una potencia de más de dos megavatios. Lo que hacemos es distribuir la energía generada entre las comunidades energéticas y las familias con dificultades económicas”.
En el ámbito de la energía comunitaria, el consistorio tiene un caso en funcionamiento en el Mercado Municipal de la plaza de Europa y otro en proceso en la escuela Enxaneta. En paralelo, Vilawatt ofrece un servicio de asesoramiento a la ciudadanía. Su oficina física, en la plaza de la Constitució, atiende más de 5.000 visitas anuales en aspectos como el bono social, ahorro en el consumo y otras consultas.
El barrio de Llevant cobra forma
Al igual que en otros municipios catalanes, la vivienda es la principal demanda social en Viladecans. En la actualidad, ya se están construyendo unos 700 pisos de los 2.822 proyectados en el nuevo barrio de Llevant, según detalla la alcaldesa. De estos, el 45% tiene algún tipo de protección. Además, 572 viviendas serán de alquiler. Adicionalmente, el futuro Roca City acogerá más de 2.200 inmuebles en Viladecans y otros 500 en Gavà.
“Fuimos de los primeros ayuntamientos en tener una oficina local de vivienda”, saca pecho Morales, aunque reconoce el tsunami de solicitudes que llega hasta la ventanilla municipal: “Si solo hablamos de Viladecans, ahora mismo tenemos casi mil peticiones, pero llegamos a más de 4.000 si abordamos otras peticiones del entorno”. En este contexto, avanza que al margen del barrio de Llevant “tenemos dos pastillas en las que vamos a hacer pisos dotacionales donde convivirán tres franjas de edad, personas mayores, personas con discapacidad y jóvenes”. “En términos relativos, somos el primer municipio de Cataluña con nuevas promociones residenciales”, reivindica.