Los buenos datos macroeconómicos que ha arrojado la economía española tras la recuperación de la pandemia se han visto acompañados por una dinámica creación de empresas que ha sustentado el empleo en cifras récord. “Se está rompiendo con un patrón, las empresas están consiguiendo crecer, las empresas con entre 10 y 50 trabajadores crecen con intensidad” ha destacado el ministro de Economía, Carlos Cuerpo, al hacer un balance de la situación económica en el Senado. Antes de 2022 se creaban 8.000 empresas al mes, en 2025 eran cerca de 11.000 las que abrían sus puertas por primera vez, lo que implica que el ritmo de creación de nuevas sociedades se ha acelerado un 40%.
El titular del área económica del Gobierno atribuye este cambio a la ley ‘Crea y Crece’ que se aprobó en el año 2022 en el marco del Plan de Recuperación y que facilitó la creación de nuevas compañías. La norma hizo viable constituir sociedades de responsabilidad limitada con un capital mínimo de un solo euro, impuso la factura electrónica para todas las transacciones que realizaran autónomos y empresas, impidió el acceso a subvenciones públicas o ayudas a las empresas morosas y redujo las trabas burocráticas del proceso de creación, reduciendo las actividades que requerían licencia.
El ministro también ha recordado las medidas puestas en marcha en materia de financiación a las pymes través del ICO, donde ha trasladado que cuentan con 1.700 solicitudes de concesión de crédito por un valor de 1.500 millones de euros y el apoyo en el proceso de internacionalización, en Europa trabajando en el comercio interno para que las empresas puedan operar en toda la Unión Europea y acabar con una fragmentación que el BCE entiende que sería equivalente a reducir más de un 40% los aranceles a los que hacen frente las empresas.
“Las inversiones, junto con las reformas estructurales, están suponiendo una mejora estructural, una modernización de nuestra economía” ha destacado Cuerpo, quien ha vinculado la atracción de la inversión en las ramas más productivas de la economía con la creación de empleo en esos sectores, donde en promedio se pagan salarios muy superiores a la media. En este sentido, ha puesto en valor que en un país caracterizado por el peso de las empresas de menos de diez trabajadores sean las compañías de un tamaño ligeramente superior las que ganen peso en los últimos trimestres.
Los sectores de programación y consultoría, arquitectura e ingeniería, informática o de productos farmacéuticas destacan sobre el total como impulsores del empleo y registran un ritmo de creación de puestos de trabajo que alcanza el 24% y duplica la evolución media del conjunto de la economía desde 2022, año en el que entró en vigor la reforma laboral acordada con los sindicatos y CEOE. Este ministro también ha señalado la reducción de la temporalidad del sector privado que ha tenido lugar en este periodo, por el que la tasa se ha situado en la media europea pese al freno del sector público.
Frente a las críticas de los grupos parlamentarios que han acusado al Gobierno de presumir de las cifras macroeconómicas y olvidar la situación que atraviesan los ciudadanos por el encarecimiento de productos como la vivienda, Cuerpo ha enfatizado que esta mejora en términos de estabilidad se ha concentrado en las rentas más bajas, donde se ha producido un mayor crecimiento de los contratos indefinidos y también, los salarios han crecido impulsados por los incrementos aplicados sobre el salario mínimo interprofesional (SMI) desde 2018.
Como ya ha hecho en ocasiones anteriores, el ministro de Economía también se ha referido a la “responsabilidad fiscal” que considera que ha aplicado el Ejecutivo y por la que el país ya se sitúa en superávit primario (si se descuentan los intereses de la deuda). Asimismo ha hecho referencia a la fortaleza del sector exterior español, que pese a enfrentarse a “enormes retos” por las novedades constantes en materia de aranceles, está siendo capaz de mantener la competitividad gracias a la exportación de bienes no turísticos que tienen un mayor valor añadido.